Por Simon Gardner
SANTIAGO, feb 3 . - La crisis financiera global
podría ser una inesperada aliada del bloque político que está
en el poder en Chile porque, paradójicamente, le permitiría
ganar apoyo y atajar al empresario opositor que lidera en los
sondeos para las elecciones presidenciales de diciembre.
La carrera se ha centrado en dos candidatos principales: el
empresario Sebastián Piñera, quien perdió en una segunda vuelta
con la actual mandataria Michelle Bachelet, y el ex presidente
Eduardo Frei, de la coalición de centroizquierda que ha
gobernado el país tras la dictadura militar entre 1973 y 1990.
Piñera encabeza las encuestas, aunque Frei, quien gobernó
entre 1994 y el 2000, podría beneficiarse de las políticas
fiscales prudentes de la Concertación -la coalición en el
Gobierno-, que permitieron ahorrar millonarios recursos que
ahora son usados para enfrentar los efectos de la crisis.
La campaña promete ser un duelo entre el modelo de libertad
empresarial de Piñera y la política izquierdista del Gobierno
que apunta a gastar para proteger el empleo.
"El Gobierno va a armar un par de paquetes de estímulo más,
el desempleo va a subir y el Gobierno subsidiará a desocupados.
Frei va a ser capaz de decir que ha estado pidiendo todo eso",
opinó Patricio Navia, analista político de la Universidad de
Nueva York y de la Universidad Diego Portales en Chile.
Despidos y la paralización de millonarios proyectos ya son
una realidad en Chile, que ha visto un desplome en los precios
de su principal producto de exportación, el cobre.
Frei, un demócrata cristiano, ha acortado la distancia ante
Piñera en las encuestas, luego que desistieron dos
"presidenciables" del oficialismo: el ex mandatario Ricardo
Lagos y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Hasta el momento, sin embargo, ningún sondeo de intención
de voto ha considerado sólo un cara a cara de Piñera con Frei.
Frei, que debe medirse en una primaria en marzo si persiste
la postulación de un candidato de un partido menor, no ha
revelado sus planes, pero es visto como la continuidad en una
de las economías emergentes más estables en el mundo.
CRISIS VS PLAN EMPLEO
"No hay duda de que la crisis funcionará de manera
ventajosa para Frei", dijo Mark Weisbrot, director del Centro
de Investigación Económica y de Políticas (CEPR, por sus siglas
en inglés), con sede en Washington.
Weisbrot sostuvo que, como ocurrió en la reciente elección
presidencial estadounidense en la que ganó el demócrata Barack
Obama, un candidato de centroizquierda sería visto como alguien
que ofrece protección al empleo en tiempos de vacas flacas.
En diciembre, Frei planteó un plan que costaría al Fisco 3.000 millones de dólares para aumentar la infraestructura y
subsidiar el empleo.
Unas semanas después, la presidenta Michelle Bachelet -que
no puede ser reelecta consecutivamente- anunció un plan fiscal
por 4.000 millones de dólares para reactivar la economía y
proteger el empleo, en medio de la crisis.
Un sondeo de la firma Adimark reveló el martes que la
aprobación a la gestión de Bachelet alcanzó a un 53,1 por
ciento en enero, un máximo en más de dos años, por la buena
percepción de la población a las medidas.
Chile tiene una envidiable posición para gastar en ciclos
de bajas en la economía gracias a los 25.000 millones de
dólares que tiene de ahorros por el cobre y otras fuentes.
Piñera, cuyos negocios incluyen participaciones en la
aerolínea LAN y el popular club de fútbol Colo Colo, dijo que
era riesgoso depender demasiado del gasto fiscal contracíclico,
aunque estuvo de acuerdo en un plan de estímulo fiscal.
"Es muy importante que el Gobierno trate de compensar esto
con una política fiscal que apunte a proteger el empleo", dijo
Piñera en una entrevista con Radio Cooperativa. "Lo que está
mal (...) es la cantidad impresionante de despilfarro de
recursos públicos y de corrupción que estamos viendo", agregó.
El empresario ha planteado la creación de 200.000 puestos
de trabajo por año; el fomento a la inversión privada y la
mejora de la eficiencia de gigantes estatales como el mayor
productor mundial de cobre, la estatal Codelco, en las que
apunta a permitir que inversionistas estratégicos como los
fondos de pensiones tomen participaciones minoritarias.
Piñera ha criticado a Frei por su respuesta a la crisis
asiática en la última parte de su mandato a fines de la década
de 1990, señalando que fracasaron sus políticas para evitar una
contracción económica.
Dirigentes izquierdistas han buscado destacar el hecho de
que los partidarios de Piñera incluyen a algunos que apoyaron
al fallecido dictador Augusto Pinochet, bajo cuyo duro mandato
miles fueron asesinados, torturados y enviados a la cárcel.
"Hemos cometido muchos errores, pero no creo que tengan que
ver con el comportamiento electoral. El comportamiento
electoral es algo muy ancestral", dijo recientemente el
ministro de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo.
Hay inversionistas que sostienen que las diferencias de
política económica entre Piñera y Frei son menores.
"Chile es un país amigo de los mercados, independiente de
quien gane", dijo Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs en
Nueva York. "Es más una pregunta sobre si das más énfasis a las
soluciones basadas en los mercados o a aquellas basadas en el
Estado", añadió.
(Editado en español por Rodrigo Martínez y Silene Ramírez)
REUTERS RM SR/
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