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 Como influye la conducta a la hora de comprar

24 de Julio de 2012 • 09:49hs  •  actualizado 09:59hs

Controlar los impulsos favorece las finanzas personales

Controlar los impulsos favorece las finanzas personales
Foto: Archivo

México.- Compra, consumo y control financiero. Al leer estas tres palabras, los más incautos, en un primer momento, pueden llegar a la conclusión de que es imposible alinear estos tres temas. Al hablar de planificación financiera, inmediatamente pensamos en algo difícil de realizar, algo que precisa ser minuciosamente preparado para que en un determinado momento en el futuro, se pueda llegar a usar y ver su ventaja. Parece difícil.

La disculpa trae consigo una actitud peligrosa: en fin, si se puede consumir hoy, por que dejarlo para más adelante, ¿sabe Dios cuándo? La primera gran lección de educación financiera es justamente controlar el impulso de hoy, de ahora. El consumismo es un movimiento peligroso para el bolsillo y para el futuro de nuestras familias - descubrir que las mujeres definen las compras es algo muy motivador en este escenario; ellas son mucho más estrictas con el control financiero, aunque les encanta hacer una compra acá y otra allá.

Créalo o no, la prisa es enemiga de la perfección y hace que el consumo sea más caro y trabajoso. Pero, cuidado, consumir no es un pecado. Por otra parte, el consumo es lo que mueve la economía, genera empleo y oportunidades para todos. La pregunta clave es: ¿por qué el consumo o la compra no pueden planificarse, pensarse o hacerse de forma inteligente?

Los dramas de la vida real asustan...

Al pasar por momentos de gran desgaste emocional, muchas personas experimentan una horrible sensación cuando compran, aquella que moviliza al inconsciente - un área enorme y peligrosa. El drama de la vida real se ve aliviado por la sensación de comprar. El tema es que esto conlleva secuelas (y deudas) peligrosas.

Sin embargo, una gran lección de educación financiera: mantenga un objetivo y trabaje para él. Defina su valor y no lo pierda de vista - así, sus intereses podrán guiarlo y evitar que, en esos momentos emocionalmente fuertes, su billetera intente reparar todo. Hasta las empresas ya descubrieron la importancia de valorizar la educación financiera.

No hay duda de que existen algunos momentos más comprometedores y que exigen mucha más atención, como por ejemplo, el comienzo de una relación o el nacimiento de un hijo, o un ascenso en el trabajo. Por eso, no es novedad que los momentos de gran emoción son también momentos de descontrol financiero.

Para todo eso, planificación.

Una herramienta eficaz y que produce un beneficio inmediato es saber sustentar y alimentar metas de corto, medio y largo plazo, constantemente revalorizadas y renovadas. Se trata de aprender a divisar el futuro, actuando para su concretización desde ahora, ¡hoy!

Investigaciones recientes indican que el 30% de los jóvenes ya están endeudados en el período de la facultad. Muchos porque no aprendieron en la escuela, ni en las universidades que existen medios y modos más inteligentes de lograr sus sueños de consumo. Nunca nadie los educó financieramente; ni lo intentaron. Los jóvenes consumen demás, y, lamentablemente, no están interesados en el tema.

Pero, al mismo tiempo, una generación nueva y llena de perspectivas puede iniciar una vida de control financiero buscando información que haga la diferencia y los lleve a un futuro más pleno. Esta generación está ahí, está aquí y necesita espacio y valorización. Al final, sabemos que los pequeños montos que se gasten de forma irresponsable pueden hacer falta en el futuro, que siempre llega.

La actitud como arma de la sociedad

El control financiero debe basarse en la planificación a largo plazo, bien desde un comienzo. Eso quiere decir pensar en la jubilación cuando aún se tiene a penas unos veinte años. Significa pensar en la calidad de vida cuando muchas empresas solo quieren extraer el máximo de nuestro trabajo.

¿Cuál es su plan para el futuro?

Cabe, entonces, incentivar a las familias a conversar sobre dinero de forma clara, sin tabúes ni reglas definidas. Es el momento para que todos escuchen y hagan juntos una evaluación de los logros y problemas financieros de la vida actual y comiencen el gran cambio. Es hora de hacer valer la disciplina.

De la misma forma que es obvio destacar que quien pasa por momentos delicados y de gran emoción puede comprometer sus logros y sumergirse en grandes problemas financieros, es notable la relación de éxito de personas y profesionales que decidieron tomar el control de su dinero y comenzaron a planificar sus gastos. Con una actitud no perezosa, puede comprar más y mejor. Hoy y siempre.

Con información de Consumo Inteligente

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Agencias
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