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 Estrategias para ahorrar de tacaños extremistas

02 de Enero de 2014 • 11:21hs  •  actualizado 15:02hs

Los tacaños extremos no dudan en sacar cosas de la basura para consumirlas.

Los tacaños extremos no dudan en sacar cosas de la basura para consumirlas.
Foto: Archivo.

Existen personas que llevan el ahorro a niveles realmente extremos sin importar el impacto que ciertas prácticas ahorrativas puedan tener en familiares y amigos.

Algunas de las formas más extremas de ahorrar son recopiladas en el programa "Tacaños extremos" de la cadena TLC. En esta serie de seis episodios realizada en Estados Unidos la audiencia conoce a seres que, pese a haber crecido en una las mayores sociedades de consumo del mundo, optan por vivir la vida a lo barato bordeando el límite entre el ahorro y la mezquindad.

Esto ahorradores justifica su comportamiento argumentando que es una protesta en contra del desperdicio descontrolado de la sociedad que los rodea y explican con orgullo y total convicción cómo hacen para seguir adelante con sus ahorros.

¿Llevarías a la práctica sus recomendaciones o copiarías sus estrategias?

PROFESIONISTA Y PEPENADORA

Kate vive en Nueva York. Cuenta con una carrera universitaria y de día trabaja en una oficina. Se ufana de nunca haber comprado muebles y sacarlos de la basura. Vivir en Manhattan significa tener acceso a algunos de los mejores restaurantes...y a sus sobras. Kate no tiene reparo en disfrazarse de pordiosera para ir en busca de esos suculentos platillos.


También corta su propio cabello sin importarle el resultado y ahorra dinero en jabón y agua al lavar su ropa al mismo tiempo que se baña.

LAS PRIORIDADES DE UN PADRE DE FAMILIA

Terence es originario de Oakland, California. Da un minúsculo aporte monetario a su casa y está orgulloso de no comprar muebles. Puede pagar por una TV, pero no por una mesa para ponerla o un sillón cómodo para sentarse.


Nunca invita a su familia a comer a restaurantes y si por alguna ocasión especial debe hacerlo, prefiere los buffets y compra sólo comida para la mitad de las personas para que compartan.

SIN VAJILLA PARA SIEMPRE

Greg vive en Cincinnati, Ohio. Es un instructor de Zumba que sólo descarga su inodoro una vez a la semana para ahorrar agua. Gana la mayor parte de su dinero sometiéndose a estudios clínicos y cuando compra ropa le deja las etiquetas, la usa un tiempo y luego la devuelve.


Reutiliza sus cubiertos plásticos así como los envases de la comida, como el del yogurt, para no comprar vajillas

MILLONARIA...PERO TACAÑA

Victoria logró hacerse millonaria por esfuerzo propio y controla su presupuesto de forma obsesiva.


Cuando su novio, Steve, se mudó con ella por un tiempo para ver si puede ajustarse a su estilo de vida poco convencional que incluye orinar en recipientes de plástico, ya que no le jala la palanca al baño nunca.

También le gusta buscar cosas en la basura, como comida, que no teme en comer ella misma e incluso ofrecerla a sus invitados

RECICLAJE AL EXTREMO

Roy recicla su hilo dental, así como las servilletas de papel. También hace sus propios productos de limpieza para el hogar. Reutiliza el café molido varias veces y sólo come helado si se trata de una muestra gratuita. En el cine consigue golosinas gracias a los desperdicios que encuentra en la basura.


Incluso para buscar un regalo para su esposa, prefiere sacarlo de la basura. Para evitar que su esposa utilice su tarjeta de crédito, la mantiene congelada.

GRATIS ES MEJOR

Ben es muy ingenioso a la hora de ahorrar, ya que lava su ropa en el lavaplatos, junto con la vajilla que utiliza para comer. Hace su propia crema dental y se mantiene fresco usando almidón de maíz ya que vive sin aire acondicionado en el calor ardiente de Texas.


Le gusta admitir que cuenta cada centavo y que no gasta en nada si puede conseguirlo gratis.

REGATEAR ES LA CLAVE

Jeff ha sido tacaño la mayor parte de su vida adulta. Le encanta regatear el precio de todo, no importa que sea en el supermercado, donde todo tiene ya un precio establecido.


Cuando va a la carnicería, le gusta comprar las partes del animal que nadie más comería, como el corazón o la cabeza, y los prepara en su olla de cocción lenta.

Jeff usa su bicicleta como modo de transporte y jura haber ahorrado más de 50 mil dólares en transporte.

LA HIGIENE ES RELATIVA

Angela vive en un suburbio y pertenece a la clase media. Su principal truco para ahorrar consiste en no comprar papel higiénico y en su lugar, utilizar trapitos que corta de telas viejas.


Asegura que lavándolos con agua caliente en la lavadora, los trapos pueden reutilizarse durante años.

HAZLO TÚ MISMO

Vickie es originaria de Ashton, Idaho, en Estados Unidos. A ella no le gusta gastar dinero en tener un teléfono. Si necesita llamar a alguien, lo hace desde la biblioteca pública.


Es madre de cinco hijos, por lo que procura gastar lo menos posible en ropa. Entre otras curiosidades, Vickie recoge animales muertos de la carretera que luego transforma en juguetes para sus niños.

AMOR ES..NUNCA TENER QUE GASTAR DE MÁS

Abdul es un regateador nato. Se enorgullece de negociar el precio más bajo en cualquier negocio, sea de comida rápida o una boutique.


Para celebrar su aniversario, se impuso un presupuesto de 20 dólares para organizar una fiesta, por lo que tuvo que negociar el precio de globos, servilletas y platos, sin importarle que fueran de decorados y temáticas distintas, como Halloween, fiestas infantiles o Día de las Madres. Al final, también logró comprar paletas de pastel por 99 centavos en lugar de un pastel de 29 dólares.

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